«Toda comparación es odiosa»

«Calla, mi vida, que tú la comparaste: toda comparación es odiosa…»
— La Celestina

Bien dice nuestro refranero, que las comparaciones son siempre odiosas, y esto es más cierto aún cuando las comparaciones son completamente desproporcionadas y de mal gusto.

Hoy amanecía viendo el siguiente tuit de nuestra colega protocolera Ana A. Palenzuela:

Tras mi incredulidad inicial y revisar las fuente de los comentarios (porque siempre, siempre, hay que revisar las fuentes), pude ver al Sr. García-Margallo, Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, pronunciado las palabras arriba citadas:

Que una autoridad pública haga de menos al equipo de profesionales que trabajan precisamente para facilitar el flujo de los eventos y asegurar un propicio desarrollo de los mismos, es siempre de mal gusto.

Que lo haga comparando a estos profesionales con «terroristas», máxime considerando la situación actual, es completamente inaceptable.

Casi tan lamentable como eso es la pobre explicación-segmentación que realiza entre la diplomacia y el protocolo. Algo a lo que, por desgracia, ya estamos muy acostumbrados; junto a la continua «rotura» del protocolo de la que tanto oímos hablar en los medios.

De los comentarios del Sr. García-Margallo parece desprenderse la idea de que los responsables de protocolo son perversos profesionales que disfrutan torturando a autoridades sentándoles en lugares que no son de su agrado.

La versión real de la historia es algo más aburrida, Sr. Ministro: esos profesionales, en lo que respecta a eventos oficiales, hacen uso de la legislación vigente (principalmente el completamente desactualizado R.D. 2099/83) para determinar ese tipo de ordenaciones y precedencias.

Son también esos profesionales los que gestionan las crisis de comunicación e imagen, y los que están al pie del cañón cuando una autoridad realiza comentarios fuera de tono, como los que hemos tenido el disgusto de escuchar en el video de más arriba.

No tengo ninguna duda de que su Jefe de Protocolo estará encantado de escuchar sus sugerencias sobre la ordenación de lugares directamente la próxima vez.

Para el resto, recordad que las comparaciones han de evitarse siempre que sea posible (de la misma forma que las generalizaciones).

Y, de hacerlas, que sea para ensalzar a la persona.

Laputa Reader: Creando antimarketing

Laputa eReader

Imaginad la situación. Comparando vuestros gadgets y el software que utilizáis con unos compañeros. Uno os pregunta qué eReader utilizáis. Vosotros respondéis, Laputa eReader. Desafortunado comentario ¿cierto? Pero no muy lejos de la realidad.

Cuando comentamos que la investigación y el planteamiento de nuestra identidad corporativa es una necesidad, no lo hacemos a la ligera. Un un nombre desafortunado en una lengua extranjera, un anagrama con una doble interpretación pueden ser fatídicos para el éxito de nuestro proyecto, producto o empresa; a no ser que esta doble interpretación sea intencionada. Continuar leyendo

Facebook, lo estás haciendo tremendamente mal

Romper con Facebook
Romper con Facebook

Romper con Facebook

Si la noticia el Martes era la apertura pública de Google Plus y cómo esto podía afectar a la “mudanza” desde Facebook, parece que Facebook ha dejar su puesto a la nueva red social haciendo los peores cambios posibles.

Podíamos aceptar los pequeños cambios. Esa nueva versión del chat, en la que no podía hacer clic sobre un avatar de una persona con la que chateabas, ni te mostraba únicamente tus contactos conectados, sino los que Facebook consideraba que querías ver.

También esa nueva opción de videollamada que nadie utiliza. O la geolocalización en las publicaciones. ¡Incluso esta última podía parecernos un avance!

Pudimos aceptar, a regañadientes, que Facebook cambiase el estado del Newsfeed para mostrar únicamente aquellas publicaciones de los amigos de amigos con los que más interactuábamos; podíamos modificarlo con un clic.

Tampoco importaba que Facebook nos sugiriese las fotos que podríamos querer ver.
Tuvimos que aceptar que quitase las invitaciones páginas, las implementase otra vez para los administradores de estas, y volviese a quitarlas de nuevo.

 

Sin embargo…

 

Como usuario de Facebook no puedo aceptar que la principal red social a nivel mundial haya entrado en un bucle vicioso de paranoia competitiva contra Google Plus. Y si, digo la red social principal porque, mal nos pese, Facebook fue la red social que revolucionó el mundo del socialmedia, y esto hay que reconocerlo.

Todo esperábamos mejoras, claro está. Pero una mejora está basada en mantener la calidad de lo que ya tienes, no en un giro de 180 grados.

 

Lo que no podemos aceptar

 

Definitivamente no puedo aceptar que Facebook, como dueño y señor de mi Facebook, decida que las notificaciones del Newsfeeds mostrarán sólo “la mayoría” de actualizaciones de mis amigos. ¿Y si quiero ver todas? Tengo que cambiarlo uno a uno.

Tampoco podemos aceptar esa absurda ventana lateral. ¿De verdad crees Facebook que me importa que alguien haya hecho me gusta en su propio estado?

O practicamente forzarnos a agregar a un grupo a los nuevos amigos cuando los invitamos.

Facebook…

Odio hacia el nuevo Newsfeeds

Odio hacia el nuevo Newsfeeds

…a lo largo de la semana recibirás miles, probablemente millones de quejas sobre los nuevos cambios. La mía es “No eres Google Plus”. Una empresa no puede presuponer continuamente que quieren sus usuarios, debe de contrastarlo.

Dedicamos cientos de artículos a explicar por qué es tan importante meditar un cambio, realizar pruebas, conocer la opinón del cliente; antes de perderlo.

¿Es el fin de Facebook? El arraigo a Facebook es muy fuerte, estamos acostumbrado a él. Sin embargo ha abierto una brecha para que otras redes sociales, como tuenti en españa, o Google Plus a nivel mundial, se hagan un hueco aún más grande.

Y a [email protected] ¿qué os parecen los cambios de Facebook?

 

5 razones por las que contestar a todos los emails

Email

 

EmailAunque el correo electrónico ha sido recientemente solapado por otras opciones más innovadoras, sigue siendo el método por excelencia de comunicación formal entre empresa y cliente.

Cada día se envían más de 294 billones de correos electrónicos a lo largo del globo, pero ¿cuántos de estos correos electrónicos obtienen respuesta?

Con el auge de las redes sociales, nos hemos focalizado en la necesidades de respuesta ante cualquier interacción por parte del cliente en las redes sociales, dando importancia al hecho de que esta interacción será de carácter público. El caso del correo electrónico, aunque privado, no debería de ser diferente. Principalmente, por los siguiente motivos.

 

  1. Interés. Rellenar un formulario o abrir el gestor de Correo para comunicarse con nosotros no es un proceso precisamente rápido. El hecho de que esa persona lo realice, demuestra un interés. Este interés, puede ser transformado en una futura relación.
  2. Identidad. No sabemos quién hay detrás del correo electrónico y, menos aún, quien hay detrás de esa persona. En ocasiones, cometemos el craso error de priorizar o catalogar a las personas como “no relevantes”.
  3. Inversión. En continuidad al primer punto, el desarrollo de una relación (sobre todo a nivel empresarial) es una inversión a largo plazo que otorgará beneficios directos e indirectos.
  4. Imagen. Debemos de contemplar nuestra comunicación a través del correo electrónico no sólo como un aspecto de la atención al cliente, sino también de las relaciones públicas.
  5. Reciprocidad. Es una verdad bien conocida que, los que ahora somos receptores, mañana seremos emisores; el caso de los correos no es una excepción. Y, creedme, la gente no olvida tan fácilmente.

En resumen, debemos de contemplar cada correo electrónico que recibimos como una oportunidad para acercarnos a esa persona y a las personas que están influenciadas por ella. Una oportunidad para transmitir la imagen de nuestro grupo y sus valores.

Y, como siempre os recuerdo… ¿A cuantas personas cuenta su experiencia una persona insatisfecha? Hasta a 20. Y esas veinte a sus respectivas.

Y vosotros ¿Contestáis a todos los correos? 🙂

6 sencillas maneras de premiar a tus seguidores de Twitter

Amor Twiiter

Los clientes siguen a su compañía favorita en Twitter para obtener una visión interna de la compañía, descubrir nuevos productos, obtener descuentos y formar parte de una comunidad. Las compañías tienen el potencial de convertir a estos fans en embajadores de la marca haciendo que sus seguidores se sientan especiales y valorados. He aquí seis manera de premiar a tus seguidores de Twitter. Continuar leyendo

El chico que está todo el día en FB; el Community Manager.

Becaria Community Manager

 

Community ManagingEl sábado tuve el placer de deleitarme con la divertida entrada de Comunidades Virtuales: Frases WTF en Social Media. Al menos, todo lo divertido que puede ser leer un artículo así y, al terminarlo, darte cuenta de que has vivido más de la mitad de las situaciones.

Una curiosa tendencia de la PYMES es, precisamente, intentar incorporar las herramientas en auge directamente a través del método, como yo lo llamo, “si-ponme-un-poco-de-eso-también”, que se basa en incorporar algo porque has escuchado que es lo último.

Más llamativo aún es el caso de muchos community managers, que te muestran como publican en Facebook y Twitter y, de la noche a la mañana, se convierten en Community Managers, y además, casi con sarna, te lo muestran “Mira mira, estoy ‘manageando’ una community, ¡soy un CM!”.

 

El error de los bloggers

 

Meditando a través de del artículo de Gema en Tc sobre cómo ayuda la AW al SEO, llegué a la conclusión de que, en parte, los bloggers tenemos parte de culpa en la comprensión de estas herramientas por parte de quien las desconoce.

Un blogger con un pequeño blog personal, ha de saber un poquito de todo: un poquito SEO, un poquito de Community Managing, un poquito de Analítica Web, un poquito de Marketing, un poquito de Redacción. De la misma manera en la que debería de saber de CSS, HTML, herramientas CSS y otra ingente cantidad de puntos.

Una vez adquiridos estos conocimientos, tendemos a divulgarlos a forma de consejos, pretendiendo ayudar a los que siguen nuestro mismo camino.

El problema radica en que estos consejos, o nuestros conocimientos de estos campos, sean tomados como la totalidad de ellos.

No es, ni por asomo, el mismo trabajo SEO el que se realiza con un blog personal y pequeño, que con una web corporativa o un blog con un equipo detrás, y así sucesivamente. Desconocer este punto nos lleva, en parte, a la situación actual.

 

El error de las empresas

Becaria Community ManagerMuchos y muchas de vosotros, por suerte o desgracia, sabéis que el título de este post no es, en absoluto, exagerado. Y, de hecho, estoy seguro de que lo identificáis automáticamente con un tipo muy concreto de responsable.

A menudo, surge la necesidad de infravalorar aquello que desconocemos, quitándole valor y mérito; surge el pensamiento de que, como responsables que somos, no puede haber algo que no conozcamos después de nuestros largos años de experiencia.

El Community Managing se ha convertido en el “target” principal, hoy en día, de ese pensamiento; relegándolo al trabajo que el becario ha de hacer cuando no tenga otra cosa que hacer. En el mejor de los casos, se coloca a una persona no apta para el puesto, cuyo conocimiento de las redes sociales es únicamente a nivel de usuario.

Suficiente para que el responsable, en el poteo con otras empresas, y antes la mención de las redes sociales, pueda decir “Si, nosotros también tenemos de eso”.

 

El error de los Community Managers

 

Se da la misma infravaloración, o incluso peor, en el Community Manager espontáneo. El Community Manager espontáneo es aquel que, después de descubrir que es capaz de crear una Página Facebook, publicar contenido, crear un cuenta en Twitter, utilizar hashtags y saber qué son los TT, considera que el término que mejor le define es el de Community Manager.

Creo haber comentado más de una vez que el trabajo de un Community Manager es a jornada completa. Un puesto por el que siento un profundo respeto ya que yo, personalmente, no soy capaz de lidiar con la avalancha en mi RSS a diario.

Más aún, hablamos de una persona con habilidades natas en la gestión y dinamización de grupos humanos, y otra serie de cualidades que son imprescindibles para el correcto y fructífero desarrollo de esa “comunidad”.

Este caso no es, en absoluto, aislado. Y encontramos “Reponsables de Marketing” que por integración vertical entienden una matrioska. Nunca olvidaré a una conocida de otro sector que se encontraba de prácticas en un hotel y comentaba que estaba haciéndoles marketing, tras lo cual sacó un tríptico y me lo enseñó. Eso era todo.

 

Consecuencias

 

En el mejor de los casos, nuestra interacción en el espectro de las redes sociales será simplemente infructuoso y pobre. En el peor, y más probable, una mala gestión de estas puede llegar a afectar a la propia productividad e imagen de la empresa.

En el segundo punto resulta aún más sencillo, cuando esa persona se encuentre con un Community Manager o opte a tal puesto en una empresa, se dará de bruces contra el suelo. Algo de lo que, sin duda, uno puede recuperarse con humildad y ganas de aprender.

 

En conclusión, el responsable de la empresa u organización, ha de comprender la importancia y complejidad de las funciones del Community Manager. Creedme cuando os digo, que una empresa mediana no tiene personas a horario completo en ese puesto únicamente para actualizar el estado del Facebook.

También es importante no hacer ostentación de algo que no conocemos en su totalidad, incluso, en ocasiones, no hacer ostentación ninguna. Es mucho más decoroso decir que “tenemos conocimientos en community manager” que pecas y caer en la boca del lobo. Porque todos sabemos ser “el chico que está todo el día en el Facebook”, pero, ¿cuando sabemos ser un Community Manager?

 

Perder clientes por tu página web; una realidad.

Diseño Web

 

¿Te representa tu web?Hace unos días uno amigo estaba decidiéndose por una empresa para solicitar un servicio. Me pidió consejo, y me pasó el enlace a la página web de una empresa con unos precios realmente asequibles. Con sólo abrir la página deseché la empresa.

Algunos consideraran que es una simple cuestión de prejuicios. Sin embargo mi experiencia me ha demostrado que, si bien no debemos dejarnos llevar por la imagen, esta siempre ofrece mucha información, información de valor incalculable.

De la misma forma en la que es importante ir arreglado a una entrevista de trabajo, también lo es presentarse “arreglado” ante unos clientes.

Como explico en la sección de Diseño Web de mi web/blog, nuestra página web es nuestra tarjeta de presentación hoy en día. Y esta, es una realidad a la que las empresas han de saber responder.

 

¿Que errores comentan las empresas en sus páginas web?

Diseño: Uno de los principales problemas con los que nos encontramos es el diseño. Ya sea por falta de gusto del responsable de la empresa, o por incompetencia de quien la haya diseñado. El diseño es crucial. Crucial. Nadie quiere una empresa desaliñada.
El responsable de la empresa deberá de tener en cuenta que, su criterio, no es el criterio de los clientes.

Información: Créeme, nadie se va a leer esa estupenda página dónde, en 10 parrafos, explicas toda la historia de tu empresa. No, no siquiera añadiéndole un par de dibujitos.

Marketing desafasdo: Últimamente me encuentro con experimentados profesionales con grandes conocimientos del sector y del marketing que repiten hasta la saciedad el gran conocimiento que tienen sobre el marketing. Claro está, se les olvida mencionar que  se trata de un marketing del siglo XIX en el que el lema “¡¡¡OFERTA!!! ¡¡¡COMPRA YA!!! ¡¡¡SOMOS LO QUE BUSCAS!!!” en Arial 30 en ROJO es muy “cool” y consideran que Times New Roman 12 es clásico cuando, en realidad, se pasa de retrógrado.

Imágenes: La imágenes de stock son un recurso muy útil, pero también un arma de doble filo. Si, aunque no lo creas, todo el mundo sabe que esa secretaria de sonrisa profident no trabaja en tu empresa ¿Por qué? Porque la pobre no tiene horas suficientes para trabajar en todas las empresas en cuya página web se encuentra su foto.

Mal uso: Tienes Twitter, Facebook y un Blog. Y la única entrada que tienen los tres desde hace un año es la de prueba.

 

¿Algunos útiles consejos para remediar los errores?

 

Diseño Web No te fies de tu gusto. Es importante que diferenciemos entre lo que es “la imagen que queremos transmitir” y nuestra capacidad para transmitir esa imagen en una web. No caigas en el error de creer que, porque eres el responsable, debes de saberlo todo.
Elige un buen diseñador web, jóven, y con experiencia. Transmítele tu idea, y dale rienda suelta. He visto páginas horrendas hechas por grandes diseñadores simplemente por capricho del cliente. ¡Confía en tu diseñador! Tu web ha de ser diferente, ha de entrar por los ojos.

Resume, sintetiza. Y si no, añade una “leer más” o la opción de descargar los males y penurias de tu empresa en un cómodo PDF. Define tu empresa, tus objetivos. Utiliza palabras clave, pero no abuses de ellas, o parecerás un político.
Haz uso de tablas, llaves, gráficas. Tendemos a prestar más atención al texto si vemos estos elementos.

Si no conoces el marketing, no lo uses. Nadie te dijo que es una arma de doble filo ¿cierto? Déjalo en manos de un experto o implica a todo tu equipo a través de técnicas como el brainstorming. Y cuando digo TODO, me refiero a TODO el equipo.

En ocasiones, una imágen real, realizada con una buena cámara, es mil veces mejor que una imágen de stock. Personalmente, no confío en empresas que tienen un 100% de imágenes de stock en su web. La gente también quiere ver humanidad en tu empresa, incluso conocer las caras de quienes trabajan en ellas.

Si no tienes tiempo o recursos para hacer uso de las redes sociales, no las incorpores. La redes sociales necesitan de una persona (como mínimo) dedicadas completamente a ellas y el blog. No subestimes su complejidad.

 

Si sigues estos pasos, conseguirás una web actual, real y funcional. Pero, por encima de ello, es importante que valores la importancia de tu página web. La inversión que realices en ella no es “un gasto más”, es una inversión a largo plazo que repercutirá en al imagen y los beneficios de tu empresa u organización.

Con humildad, cautela, intención y aceptación al cambio, todo es posible.

Y vosotros ¿cuidais la imágen de vuestra web?

 

Facebook y Twitter ya no están de moda

Duda

DudaY con ello no quiero decir que no sean las redes sociales con mayor número de usuarios (que continúa en aumento) si no que “Tengo Facebook” ya no es algo que nos diferencie.

Aún recuerdo, hace poco más de un año, que estuve durante un corto intervalo de tiempo en una empresa de marketing (concretamente CRM) y les explicaba la importancia de tener una página Facebook y, a ser posible, Twitter. En aquel entonces, las PYMES aún estaban comenzando a comprender que las redes sociales eran algo de lo que no podían prescindir.

Poco más de un año después podemos decir que se da por hecho (sobre todo en el ámbito empresarial y organizativo) que tienes, al menos, una página Facebook y Twitter. Y, antes de que muchas pequeñas empresas hayan conseguido adaptarse a ese requerimiento surge una mayor expectativa.

Dependiendo del tipo de actividad a la que estés dirigida, ahora también necesitas un Flickr, y un canal Youtube (porque a todos nos gusta ver videos de nuestras marcas o blogs), esperamos encontrar a nuestros lugares favoritos en Foursquare, y seguir nuestros blogs favoritos en StumbleUpon, Digg, Reddit, Newsvine, Bitacoras.com, Diggo… ¡la lista es interminable!

Y no es para menos. Muchos se habrán tirado de los pelos al encontrarse en esta situación planteándose la pregunta de oro:

 

¿¡Y en qué redes sociales debo de estar yo!?


El dilema de las redes socialesEl primer factor que debemos de tener en cuenta es la definición de nuestra empresa, organización o blog. Así, si entedemos que nuestra actividad está estrechamente relacionada con el aspecto visual, tanto Flick como Youtube, son redes sociales que servirán a nuestra actividad y la impulsarán.

En segundo lugar, es importante entender el funcionamiento de cada una de las redes. Si confundimos Menéame con Bitacoras.com, el resultado será un ingente número de vosotos negativos. Antes de introducirnos en una red social oficialmente, es importante habernos introducido como usuarios.

Otro de los puntos a tener en cuenta es la localización de nuestro público objetivo. Redes como Mr.Wong, con una población mayoritariamente española, pueden no ser las adecuadas para nuestra actividad. Para esto es importante echar un vistazo a los diferentes estudios sobre las estadísticas demográficas y sociales de las redes sociales (valga la redundancia).

Por último, y no menos importante, es crucial abarcar tan sólo hasta donde podamos. De poco nos sirve registrar nuestra empresa en 500 redes sociales, si no somos capaces de mantenerlas activas. Más aún, esto sólo derivará en una mala caracterización. Porque, aunque parezca una tontería, el tráfico proveniente desde las diferentes redes sociales tienen una serie de matices diferentes que, finalmente, caracterizarán, en general, a nuestra comunidad de usuarios.

 

Lo más importante, a fin de cuentas, es estar ahí, y brindar a nuestros usuarios la oportunidad de interactuar con nosotros a traves de sus redes sociales favoritas. En definitiva, hacerles sentir en casa.

9 claves de la atención al cliente

Atención al cliente

 

Atención al cliente

Hace unos días tuve que acercarme a una empresa a realizar una gestión (se dice el pecado, no el pecador) y lo cierto es que salí con muy mal sabor de boca de allí. De hecho salí realmente disgustado. Este fue el determinante para escribir este pequeño artículo.

El automatismo de la era contemporánea ha relegado el trato humano prácticamente a un segundo plano. Sin embargo, esto también ha causado, siguiendo el movimiento pendular, que este sea uno de los primeros factores que el cliente valora en una empresa u organización.

Por poner un ejemplo práctico, elegí mi banco porque la segunda vez que fuí me saludaron por mi nombre nada más entrar.

Muchas veces tomamos la atención al cliente como algo accesorio a nuestra empresa, como un elemento de valor añadido a nuestro producto/servicio. Nada más lejos de la realidad, la buena atención al cliente debe de ser un factor inherente al propio producto o servicio. Al menos, si queremos que este tenga éxito.

 

¿Qué claves debemos de tener en cuenta?

 

Aunque son muchos los factores a tener en cuenta, personalmente considero los siguientes 9 como de los más importantes:

 

No hay segunda vez para una primera impresión. Una mala impresión puede intentar contrarrestarse, pero nunca podrá equipararse a una buena impresión y, por supuesto, resultará más caro contrarrestar la mala que mantener la buena. Una buena impresión garantiza una predisposición a la compra o adquisición y, sobre todo, la futura satisfacción. Una buena primera impresión consigue que nuestro cliente potencial nos identifique directamente en el grupo de “cosas buenas”. La tercera opción “una mala impresión y no contrarrestarla”, no es una opción.

No prejuzgues. O al menos, actúa como si no lo hicieses. Nunca sabemos que hay detrás de ese joven, de esa ama de casa, o de ese señor en ropa deportiva. En muchas ocasiones, un juicio rápido, puede desencadenar en fatídicas consecuencias. Para la empresa, por supuesto.

Eres humano, ¡demuéstralo! El cliente no espera ver un autómata recitándole de carrerilla nuestra bien aprendidas explicaciones. La profesionalidad no está en absoluto reñida con la cordialidad y el humanismo.

Sonríe. Por lo que más quieras; sonríe. Ya sea en la atención presencial o telefónica. Sonríe. Con la boca abierta 😀 Sonríe sin reparo. La sonrisa es tan o más contagiosa que el bostezo. (¿A quien no le ha pasado ir por la calle, ver a alguien sonreír, y hacer lo mismo?)

Trata a tu cliente como si fuese el único. No lo es, tú lo sabes, y él también. Pero no este mundo tan estandarizado, nos gusta sentirnos únicos en cualquier aspecto.

No escurras el bulto. Y mucho menos le culpes a él. Incluso teniendo razón, sólo harás que se sienta mal y relacione ese sentimiento con la empresa. Frases como “Pues nunca nos había pasado” , “Pues eres la primera persona que se queja” o “Pues a otros clientes les va muy bien” deben de ser eliminadas de nuestro registro.

No escatimes en “Gracias” y “Por favor”. O “Buenos días” y “Hasta pronto”. Debería de ser algo básico en la educación del individuo; algo que no debería de ser ni mencionado, pero, siempre está bien recordarlo.

Elimina el “No” de tu vocabulario. O, al menos, no comiences una frase con ella. En la frase: “No tenemos el producto, de modo que vamos a solicitarlo…”  el cliente se ha quedado en el NO. Prueba con “Vamos a solicitar el producto ya que actualmente no está disponible”. Parece una tontería ¿cierto? ¡Probadlo! 😉

Y por último, y no menos importante. No intentes engañar a tu cliente. Incluso aunque el no se de cuenta (que tarde o temprano lo hará), alguien de su entorno se lo dirá, y su frustración será aún mayor: “¿Te dijeron que ese vestido te quedaba bien? ¡Pero si es horrible!” es un motivo para que el cliente no vuelva jamás.

Debemos de tener en cuenta que no hablamos de UN cliente. Porque ¿sabes a cuantas personas le cuenta un cliente insatisfecho su experiencia? Hasta 20. Y estos 20 a sus respectos. ¿Y un cliente satisfecho? Sólo a la mitad.

Que el cliente relacione tu organización, empresa, producto, servicio… con una buena experiencia es algo que no puede pagarse y que, no sólo a largo si no a corto plazo, te ofrece una rentabilidad.

Como dicen en tierras anglosajonas: Share the love!

 

El protocolo en las presentaciones

Correcto apretón de manos

 

Correcto apretón de manosTodos nos hemos encontrado alguna vez en la situación de tener que presentar a dos personas, ya sea en un contexto empresarial, social u oficial. En muchas ocasiones el orden resulta aleatorio pero, ¿existe realmente una manera de presentarse?

La respuesta es sí, y en este artículo intentaré ofreceros algunos consejos que pueden seros de utilidad.

En primer lugar es importante tener en cuenta que el protocolo es aplicado principalmente a contextos no familiares/cercanos. Aunque es bueno acostumbrarse a ellos ¡y no son tantos!

Uno de los principales factores que debemos de tener en cuenta a la hora de realizar presentaciones es la jerarquía, ya que ésta no es únicamente aplicada a las presentaciones, sino a otros numerosos aspectos protocolarios.

Tendremos en cuenta que la persona de mayor edad tiene prioridad sobre la joven, la mujer sobre el hombre,la persona casa sobre la persona soltera, y el parentesco familiar más cercano sobre el más lejano; así como la categoría profesional de la persona.

De este modo, presentaremos la persona joven a la mayor, el hombre a la mujer y sucesivamente.

Siempre se debe de utilizar un prefijo sencillo: “Por favor, permítame persentarle…” seguido del nombre y apellido de la persona y el cargo (o parentesco). El cargo irá antepuesto al nombre y apellido en caso de que este tenga gran relevancia. Ej.: “Permítame presentarle al Responsable de RR. HH., el Sr. Pérez Martines”.

Es siempre crucial mencionar el nombre y hacerlo de manera clara, de forma que la otra persona puede memorizarlo.
Responderemos a la presentación con un simple “Un placer” o similar.

 

¿Beso o Mano?


La respuesta, ante la duda, es mano. Si bien en nuestra sociedad está comúnmente aceptado el beso ligero en la mejilla, es importante tener en cuenta que se trata de un gesto que no a todo el mundo puede sentar bien.

En el caso de que la persona tenga un mayor rango que nosotros, esperaremos a que ella alargue la mano. La apretaremos ligera y brevemente, en posición vertical (debemos de tener en cuenta que dirigir la palma de la mano sobre la mano de la otra persona en un apretón implica “dominación” y lo contrario “sumisión” o “pérdida de control”. Si bien muchas personas desconocen este hecho, es mejor no arriesgarse, menos con un superior).

Evitaremos siempre hacer presentaciones en encuentros breves en la calle, en ascensores, o lugares públicos.

Los hombres se levantarán siempre (en caso de estar sentados) para saludar a la mujer. Esta, tan sólo está obligada si es una persona de mayor edad. Sin embargo, por educación, suele hacerse siempre.