«Toda comparación es odiosa»

«Calla, mi vida, que tú la comparaste: toda comparación es odiosa…»
— La Celestina

Bien dice nuestro refranero, que las comparaciones son siempre odiosas, y esto es más cierto aún cuando las comparaciones son completamente desproporcionadas y de mal gusto.

Hoy amanecía viendo el siguiente tuit de nuestra colega protocolera Ana A. Palenzuela:

Tras mi incredulidad inicial y revisar las fuente de los comentarios (porque siempre, siempre, hay que revisar las fuentes), pude ver al Sr. García-Margallo, Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, pronunciado las palabras arriba citadas:

Que una autoridad pública haga de menos al equipo de profesionales que trabajan precisamente para facilitar el flujo de los eventos y asegurar un propicio desarrollo de los mismos, es siempre de mal gusto.

Que lo haga comparando a estos profesionales con «terroristas», máxime considerando la situación actual, es completamente inaceptable.

Casi tan lamentable como eso es la pobre explicación-segmentación que realiza entre la diplomacia y el protocolo. Algo a lo que, por desgracia, ya estamos muy acostumbrados; junto a la continua «rotura» del protocolo de la que tanto oímos hablar en los medios.

De los comentarios del Sr. García-Margallo parece desprenderse la idea de que los responsables de protocolo son perversos profesionales que disfrutan torturando a autoridades sentándoles en lugares que no son de su agrado.

La versión real de la historia es algo más aburrida, Sr. Ministro: esos profesionales, en lo que respecta a eventos oficiales, hacen uso de la legislación vigente (principalmente el completamente desactualizado R.D. 2099/83) para determinar ese tipo de ordenaciones y precedencias.

Son también esos profesionales los que gestionan las crisis de comunicación e imagen, y los que están al pie del cañón cuando una autoridad realiza comentarios fuera de tono, como los que hemos tenido el disgusto de escuchar en el video de más arriba.

No tengo ninguna duda de que su Jefe de Protocolo estará encantado de escuchar sus sugerencias sobre la ordenación de lugares directamente la próxima vez.

Para el resto, recordad que las comparaciones han de evitarse siempre que sea posible (de la misma forma que las generalizaciones).

Y, de hacerlas, que sea para ensalzar a la persona.

20 cosas que debes y no debes hacer en la mesa

Protocolo en la Mesa

 

Protocolo en la Mesa

¿El móvil a la izquierda o derecha? Humorete.com

 

 

La mesa es un lugar social como cualquier otro. Por ello, existen una serie de pautas y normas que garantizan un desarrollo perfecto de la velada.

Algunos las considerarán excesivas, otros, una tontería; sin embargo, en una comida formal, estas pautas pueden ser la diferencia entre causar una buena impresión y que no nos vuelvan a invitar.

Como invitados tenemos la obligación de demostrar nuestra excelente educación y agradecimientos.

 

 

Cosas que DEBES hacer


1. Sentarte después del anfitrión y comer cuando todo el mundo esté servido (se hace excepción si el anfitrión sirve o si hay mucho comensales).

2. Codos fuera, manos apoyadas en la muñeca y servilleta doblada por la mitad sobre el regazo.

3. Antes de beber, asegúrate de terminar lo que tienes en la boca y limpiarte con una servilleta. Después también. Así evitarás incómodas marcas en la copa.

4. Mastica con la boca cerrada, no hagas ruido (sí, como decía mama 🙂 ) Ajusta tu ritmo de comida al del resto, no acabes muy rápido.

5. Las comidas liquidas, como caldos, se toman por el lado de la cuchara. Si lleva un añadido de pasta, por ejemplo, con el zona frontal. No apures completamente estos platos, levanta ligeramente el plato si asi lo deseas. ( ¡LIGERAMENTE! ) La cuchara se deja siempre en el plato al terminar.

6. Las carnes y pescados se cortan mientras se va comiendo ( EN PEQUEÑOS TROZOS ) el pan también.

7. Para servirse se coge el la cuchara de servir con la derecha y el tenedor con la izquierda, y se coge el trozo más cercano, después se dejan a un lado de la bandeja, no sobre la comida.

8. La copa de vino ha de cogerse por la base. La copa se llena hasta tres cuartos, sin acercar la copa a la botella, ni tocar la copa con la botella.

9. Evitar sonarse y estornudar. De hacerlo, apartarse discretamente de la mesa y hacerlo con un pañuelo.

 

Cosas que NO DEBES hacer


Protocolo en la Mesa

Mesa formal estándar

10. No estires las piernas. Le darás al de enfrente.

11. No insistas en servir bebida o comida a quien no quiere. No cojas su copa tampoco. Tampoco tapes la copa con la mano para que no te sirvan, simplemente dílo.

12. Intentar quitarse cosas de entre los diente. No puede pedirse ni utilizarse mondadientes tampoco.

13. Señalar con los cubiertos, o simplemente mantenerlos y moverlos mientras se habla.

14. Coger la copa con el dedo meñique estirado.

15. Limpiar cubiertos con la servilleta.

16. Apurar huesos o espinas.

17. Soplar alimentos.

18. Usar el cuchillo para coger trozos y comer.

19. Desplegar completamente la servilleta en el regazo (La servilleta no es un segundo mantel).

20. No soples la comida.

 

Como podéis ver, son bastantes, pero todas giran en torno a lo mismo, la discrección y el evitar escenas desagradables al resto de comensales.

¿Aportáis alguna?

Significados detrás de la etiqueta hacia la mujer

Etiqueta

 

EtiquetaDejando totalmente a un lado la discusión de si el hecho de que la mujer tenga preferencia en cierto protocolos sociales es una muestra de machismo, en este artículo quiero compartir con vosotros algunas de estas costumbres que, curiosamente no son aleatorias y, cuyo significado, me sorprendió en su momento.

Curiosamente, son las normas de etiqueta que parecen romper con la norma general de preferencia femenina, las que tienen un lógico por qué detrás de ellas.

Creo que uno de lo más conocidos es el de ceder el paso a la mujer al entrar a una estancia. Diversas fuentes afirman que el orígen de esta costumbre se remonta a la edad media, en la que los hombre nobles hacía pasar a sus mujeres primero, e casi de que hubiese algún peligro en la estancia. Cierto o no, existen otros significados, menos desagradables para algunas de las costumbres cotidianas.

Se cede el lugar a la mujer en el coche, sin embargo, cuando hay que acomodarse en el asiento trasero, el hombre siempre ha de entrar primero. ¿Por qué? La mujer tendría que arrastrase deslizarse hasta el asiento continuo, suponiendo un esfuerzo extra.

Otro de los casos curioso en los que se rompe la preferencia de la mujer es al subir o bajar escalera.
Al subirlas, el hombre siempre deberá adelantarse y, al bajarlas, también.

El motivo de esto resulta bastante simple, si es conocido. Subir detrás de una mujer puede dejar a la vista del hombre cierta zona privada de su anatomía, por lo que es preferible que el hombre suba primero. Cuando bajamos, el hombre deberá de ir delante ya que, en la delicada bajada, su consistencia es más propensa a poder frenar un pequeño traspiés de la dama que desciende detrás de él.

¿Conociais estos significados? ¡Aportad los vuestros!

 

El protocolo en las presentaciones

Correcto apretón de manos

 

Correcto apretón de manosTodos nos hemos encontrado alguna vez en la situación de tener que presentar a dos personas, ya sea en un contexto empresarial, social u oficial. En muchas ocasiones el orden resulta aleatorio pero, ¿existe realmente una manera de presentarse?

La respuesta es sí, y en este artículo intentaré ofreceros algunos consejos que pueden seros de utilidad.

En primer lugar es importante tener en cuenta que el protocolo es aplicado principalmente a contextos no familiares/cercanos. Aunque es bueno acostumbrarse a ellos ¡y no son tantos!

Uno de los principales factores que debemos de tener en cuenta a la hora de realizar presentaciones es la jerarquía, ya que ésta no es únicamente aplicada a las presentaciones, sino a otros numerosos aspectos protocolarios.

Tendremos en cuenta que la persona de mayor edad tiene prioridad sobre la joven, la mujer sobre el hombre,la persona casa sobre la persona soltera, y el parentesco familiar más cercano sobre el más lejano; así como la categoría profesional de la persona.

De este modo, presentaremos la persona joven a la mayor, el hombre a la mujer y sucesivamente.

Siempre se debe de utilizar un prefijo sencillo: “Por favor, permítame persentarle…” seguido del nombre y apellido de la persona y el cargo (o parentesco). El cargo irá antepuesto al nombre y apellido en caso de que este tenga gran relevancia. Ej.: “Permítame presentarle al Responsable de RR. HH., el Sr. Pérez Martines”.

Es siempre crucial mencionar el nombre y hacerlo de manera clara, de forma que la otra persona puede memorizarlo.
Responderemos a la presentación con un simple “Un placer” o similar.

 

¿Beso o Mano?


La respuesta, ante la duda, es mano. Si bien en nuestra sociedad está comúnmente aceptado el beso ligero en la mejilla, es importante tener en cuenta que se trata de un gesto que no a todo el mundo puede sentar bien.

En el caso de que la persona tenga un mayor rango que nosotros, esperaremos a que ella alargue la mano. La apretaremos ligera y brevemente, en posición vertical (debemos de tener en cuenta que dirigir la palma de la mano sobre la mano de la otra persona en un apretón implica “dominación” y lo contrario “sumisión” o “pérdida de control”. Si bien muchas personas desconocen este hecho, es mejor no arriesgarse, menos con un superior).

Evitaremos siempre hacer presentaciones en encuentros breves en la calle, en ascensores, o lugares públicos.

Los hombres se levantarán siempre (en caso de estar sentados) para saludar a la mujer. Esta, tan sólo está obligada si es una persona de mayor edad. Sin embargo, por educación, suele hacerse siempre.